
Esto que escribo el día de hoy, viene al caso por un correo que recibí en donde me dicen entre otras muchas cosas que como puedo decir que amo a lila y maltratarla. Debo decirles que nunca la he maltratado. Todas nuestras prácticas han sido siempre de forma consensuada, sana y segura. Nunca, ni por error (espero nunca se de el caso) he ocasionado un daño grave o he dejado una marca permanente en el cuerpo de ella.
Apreciable Sr. XXXXX
En respuesta a su correo me permito hacerle los siguientes comentarios.
Este es el eterno dialogo entre los que no conocen y o no gustan de este tipo de actividades, sobre todo las que implican dolor y/o humillación.
Hay personas que no conciben como se puede experimentar placer dando o recibiendo dolor. Hablan de las prácticas sadomasoquistas como practicas aberrantes y enfermizas.
Quiero decir que no tratare porque lo desconozco las bases científicas de estos procesos. Simplemente diré que yo los disfruto como muchos otros y que para disfrutar del cine pues no necesito saber como se hace una película. Considero y no soy la única que el mayor afrodisíaco esta en nuestra cabeza, en nuestra mente Hecha la aclaración continuo.
Estoy de acuerdo que un sádico puro o un masoquista puro no solo son enfermos si no un peligro para ellos y para la sociedad.
La diferencia entre un sádico puro y mi sadismo es abismal. Así mismo el masoquismo de lila por ejemplo es abismal al del masoquista puro.
Yo no disfruto dando dolor a alguien, por dárselo. Menos a quien quiero tanto como a lila. Disfruto de su entrega, de su esfuerzo por complacerme, de saber que disfruta dándome gusto, dándome placer. Así mismo estoy consiente y lo hemos comentado muchas veces que no le gustan los azotes por ejemplo. No permitiría ella ni yo, que alguien la azote por azotarla o golpearla porque si. Ella disfruta de todo lo que rodea a esos azotes. Ella disfruta de esas ansias de saber o de no saber cuando, donde, que tan fuerte será el próximo. Disfruta de saber que me excita el verla ahí tratando de darme gusto y placer. Se lo que duelen unas pinzas en los pezones o en los labios vaginales. Se que el dolor en si no le gusta, pero si la sensación de que me da placer y de cómo dije antes de todo lo que lo rodea y sigue a las prácticas sadomasoquistas. Nadie que no lo haya hecho puede saber de ese tipo de cosas y sensaciones. Un masoquista puro, enfermo, disfrutara de recibir dolor de quien sea y en la cantidad que sea, no pensara en darle placer a otro, pensara en obtener solamente su placer. Son un peligro porque pueden disimular muy bien su enfermedad y refugiarse entre la comunidad BDSM, Igualmente la otra parte, no se preocupan por proteger, cuidar, dar placer o que obtenga placer su sumiso. Los sádicos puros. Entes maltratadotes y enfermos que solo buscan el obtener aquello que buscan su propio y exclusivo placer no importándole que pueda pasar con la otra persona.
Escribo esto para aclarar a Ud y a todos aquellos que dicen somos enfermas.
Y quiero dejar en claro, que de mi puede(n) decir lo que gusten, mande(n) y les de su real gana.
De lila, de MI lila no se lo(s) permito. Quedemos claros.
AMANDA
Apreciable Sr. XXXXX
En respuesta a su correo me permito hacerle los siguientes comentarios.
Este es el eterno dialogo entre los que no conocen y o no gustan de este tipo de actividades, sobre todo las que implican dolor y/o humillación.
Hay personas que no conciben como se puede experimentar placer dando o recibiendo dolor. Hablan de las prácticas sadomasoquistas como practicas aberrantes y enfermizas.
Quiero decir que no tratare porque lo desconozco las bases científicas de estos procesos. Simplemente diré que yo los disfruto como muchos otros y que para disfrutar del cine pues no necesito saber como se hace una película. Considero y no soy la única que el mayor afrodisíaco esta en nuestra cabeza, en nuestra mente Hecha la aclaración continuo.
Estoy de acuerdo que un sádico puro o un masoquista puro no solo son enfermos si no un peligro para ellos y para la sociedad.
La diferencia entre un sádico puro y mi sadismo es abismal. Así mismo el masoquismo de lila por ejemplo es abismal al del masoquista puro.
Yo no disfruto dando dolor a alguien, por dárselo. Menos a quien quiero tanto como a lila. Disfruto de su entrega, de su esfuerzo por complacerme, de saber que disfruta dándome gusto, dándome placer. Así mismo estoy consiente y lo hemos comentado muchas veces que no le gustan los azotes por ejemplo. No permitiría ella ni yo, que alguien la azote por azotarla o golpearla porque si. Ella disfruta de todo lo que rodea a esos azotes. Ella disfruta de esas ansias de saber o de no saber cuando, donde, que tan fuerte será el próximo. Disfruta de saber que me excita el verla ahí tratando de darme gusto y placer. Se lo que duelen unas pinzas en los pezones o en los labios vaginales. Se que el dolor en si no le gusta, pero si la sensación de que me da placer y de cómo dije antes de todo lo que lo rodea y sigue a las prácticas sadomasoquistas. Nadie que no lo haya hecho puede saber de ese tipo de cosas y sensaciones. Un masoquista puro, enfermo, disfrutara de recibir dolor de quien sea y en la cantidad que sea, no pensara en darle placer a otro, pensara en obtener solamente su placer. Son un peligro porque pueden disimular muy bien su enfermedad y refugiarse entre la comunidad BDSM, Igualmente la otra parte, no se preocupan por proteger, cuidar, dar placer o que obtenga placer su sumiso. Los sádicos puros. Entes maltratadotes y enfermos que solo buscan el obtener aquello que buscan su propio y exclusivo placer no importándole que pueda pasar con la otra persona.
Escribo esto para aclarar a Ud y a todos aquellos que dicen somos enfermas.
Y quiero dejar en claro, que de mi puede(n) decir lo que gusten, mande(n) y les de su real gana.
De lila, de MI lila no se lo(s) permito. Quedemos claros.
AMANDA